Página dedicada a los Volkswagen "Escarabajo" & derivados y clásicos en general.

domingo, septiembre 10, 2006

Mi Volkswagen (4ª parte): Fotos


sábado, septiembre 09, 2006

Mi Volkswagen (3ª parte) : personalización

Ante la imposibilidad de encontrar unas defensas acordes a mi modelo, finalmente tuve que acoplarle unas correspondientes a versiones posteriores: las delanteras equivalen a las de un 1303 o standard del '73 mientras que las traseras serían iguales a las de cualquier post-71. Solo hubo que ajustar unos nuevos orificios para la trasera para que encajaran a la perfección en los soportes originales.
Mención a parte merecen los retrovisores. Aconsejado por Fernando, alias FerT2, un miembro furgonetero del Club VW Gozón, me convenció para que le diera un toque vintage acoplando unos retrovisores situados en las bisagras de las puertas. El retrovisor izquierdo (lado conductor) es de tipo redondo, tal como equiparon los VW a partir de 1946 hasta principios de los '60's. El derecho se trata de un modelo especial, asimétrico y con el brazo más largo para mejorar la visibilidad.
En mi afán de darle ese toque clásico, sustituí todas las gomas de las ventanas y parabrisas, ya que las laterales llevaban un junquillo de plástico en imitación cromo que había perdido el color, y el resto eran lisas. Le acoplé unas nuevas gomas con un junquillo de aluminio, cuya labor de búsqueda que me dió bastantes quebraderos de cabeza, al ser un detalle propio de modelos antiguos con cristales más pequeños que el mío, ya que el tamaño que se adaptaba para mi VW sólo estaba disponible en plástico. Finalmente, dí con un fabricante que manufacturaba dichas gomas y junquillos en el tamaño adecuado.
El capot delantero recibió la insignia de VW, la tira cromada central y el escudo de la ciudad de Wolfsburg. Debido a este escudo, la tira cromada tuvo que ser adaptada al ser demasiado larga, pues correspondía a los modelos de Volkswagen que carecian de dicho emblema.
Las llantas se pintaron a juego con la carrocería, en Azul Acuario. Además, se le instalaron unos tapacubos Babymoon cromados y lisos, similares a los montados por los Porsche 356 de los años '50's. A la vez, los neumáticos fueron decorados con un kit de banda blanca de goma, para simular de este manera los antiguos neumáticos de época. Está previsto que sean sustituídos por unas cubiertas con los flancos blancos originales.
En el apartado mecánico no realicé ninguna modificación, tan solo sustituí los viejos conductos de la calefacción de cartón, por otros de aluminio, y reparé el escape original. El escape presentaba un estado desastroso, con la parte del silencioso perforada por múltiples puntos y una cola de escape que no era otra cosa que un trozo de tubería de acero inoxidable cuyo anterior dueño había encajado sobre el original oxidado.
El escape de estos modelos mexicanos a inyección cuentan con la particularidad de que la parte del silencioso y la del catalizador están soldadas, son completamente solidarias y forman una unidad. Por lo que en caso de sustituir el silencioso, hay que cambiar todo el conjunto con el enorme coste económico que esto conlleva (sobre 750 € + gastos de envío). Así que se reparó convenientemente, soldando alrededor y el lateral del original chapa de acero galvanizado. Se eliminó la fea cola de escape y se realizó a medida otra nueva de acero inoxidable. Finalmente, el conjunto silencioso-catalizador se cubrió con pintura de zinc. La tornillería se sustituyó por otra en inoxidable. El cambio de rumorosidad ha sido notable y a nivel estético, también.
Mis planes era estrenar el "nuevo" coche en la III Concentración VW Cuencas Mineras de Asturias, organizada conjuntamente por los Clubes de Gozón y León, el 22 de Abril del 2006, un mes justo tras el comienzo de los trabajos. Y como en cualquier obra, a pocos días comenzaron los problemas. La luneta trasera se rompió por un descuido al caer al suelo, algunas gomas de la carrocería no concordaban con el pedido y los tapacubos...tenían la fea manía de salir despedidos a los pocos metros recorridos, además de algunos detalles más.
El mismo día que se celebraba la concentración (con inscripción pagada y reserva de hotel incluída ya por mi parte) me encontraba con mi VW sin luneta y probando diferentes maneras de encajar los tapacubos... finalmente, llegó la luneta por la mañana y tras estar peleando durante bastante tiempo, nos dimos cuenta que las gomas no correspondían, por lo que se optó por colocarla con la goma antigua sin junquillo. Tras resolver el problema de los tapacubos, partí junto con mi pareja, raudo hacia Teverga, lugar de la Concentración... y llegué por los pelos, a escasos minutos de que la caravana aircooled partiera de ruta. Por suerte, había avisado a la organización de mi posible tardanza. Una anécdota a añadir, es que con las prisas...se nos olvidó enganchar el cable que abre el maletero delantero, por lo que el capó quedó fijo y todas las maletas tuvieron que viajar entre los asientos.
Pero por suerte, el coche acaparó muchos elogios y alagos de los allí presentes.

Mi Volkswagen (2ª parte) : Restauración y personalización

Como comentaba en el anterior artículo, al poco de cumplir el año en mis manos, me decidí a someterlo a una cura anticorrosión antes de la cosa fuera a más. Estaba tan contento con el resultado que me estaba dando este coche, que era una lástima que la carrocería se fuera perdiendo a causa del óxido y posteriormente conllevase una mayor reparación. Todo esto en vista para conservarlo en un futuro...
Bien, en Marzo del 2006 comenzaron las labores de "restauración". Mi idea era no escatimar gastos a la hora de tratarlo. Así que la carrocería se desmontó por completo, aunque no se llegó a separarla del chasis ya que no se creyó necesario pues recordemos que a pesar de todo, es un coche reciente y poco castigado, sin dar lugar a sorpresas desagradables.
Una vez desmontadas las piezas de la carrocería, se procedió a su reparación. Se eliminaron todas las imperfecciones y, sobre todo, se atacó los puntos de óxido. Una vez eliminado el óxido, se trató con un protector específico. Como imprimación anterior a la aplicación de la pintura, se empleó un epoxy.
Una vez preparadas las piezas, tan solo faltaba aplicarle al capa de color...¿pero que color? . Tenía un dilema. Amante como soy de los modelos pre-67 o vintage, y también del estilo californiano "Cal-Look" , dudaba entre emplear un solo tono en la carrocería, o bien dos colores, con los laterales en blanco, tal como es tradición en el "Resto-Cal" (otro estilo de origen californiano). A pesar de considerarme purista, me arriesgué a someterlo a éste último, consciente de ser mas propio de modelos con carrocería anterior a 1967...
Pero desde un tiempo, también tenía en mente pintar mi VW en honor al Escarabajo (Sedán) que salió por última vez de las cadenas de producción mexicanas, el 30 de Julio de 2003. Una tirada limitada que recibió el nombre de "Última Edición" y que sólo se comercializó en dos colores disponibles: Azul Acuario y Beige Luna, siendo esta variedad de Azul el color escogido para finalizar definitivamente al producción del Escarabajo. A pesar de que nunca vi níngún VW en vivo pintado en este tono, y además según que fotos, dicho color variaba muchísimo, volví a arriegarme y encargué al pintor que realizara la fórmula para conseguir el Azul Acuario.
Y el resultado podreis juzgarlo vosotros. Yo no me arrepiento en absoluto. Para los laterales en blanco, se escogió la misma variedad que presentaba mi VW originalmente; Blanco Candy. Pero con una diferencia notable de calidad. Ya que toda la fórmula se realizó con pintura de base al agua, tal como marca la legislación actual, y además en bicapa, es decir, con un acabado final en barniz. Todo ello muy lejos de aquella pintura original monocapa, porosa y de escaso brillo.
No se escatimó en medios, y se aplicaron 3 manos de pintura y 2 de barniz.
Los bajos o panel inferior del chasis es una parte fundamental de estos vehículos. Así que se decidió a realizarle un tratamiento protector con pintura antigravilla, al igual que ocurriría con el interior de las aletas. Todo esto, como ya comenté, con unos fines de cara a su durabilidad. Igualmente, interior de puertas y paneles de carrocería se rellenaron con cera de cavidades para combatir la humedad. Tenía las ideas bien claras: ¡quería conservar este automóvil!
Llegado este momento, y ya metidos en plena faena, cualquier aficioando se daría cuenta que era una lástima someter este coche a tales cuidados e inversión y dejar de lado otros detalles.
Aunque los elementos cromados presentaban un aspecto aceptable, deslucirían en damasía en el conjunto; así que viendo que no salía rentable su reparación, adquirí dichos componentes nuevos, procurando que se trataran de buena calidad: defensas, aros de focos y retrovisores.